Qué corrige y qué no toca
Actúa sobre la piel y sobre detalles de color: suavizado, granos e imperfecciones puntuales, arrugas, ojeras, brillo o zonas grasas, irregularidades de tono, mirada y dientes cuando se ven al sonreír. No modifica la geometría del rostro: no adelgaza la cara, ni cambia la nariz, los labios, la mandíbula ni el tamaño de los ojos. El objetivo es que la fotografía mejore y la persona siga siendo reconocible.